Voy 

Nunca supe bien como es mirar al vacío. Más bien sentí la fragilidad de caer aún con mis fortalezas. 

Mantenerse quieto en un vendaval, impulso insostenible dejarse llevar. 

Es más bien el vómito sincero que aprieta un corazón. Latires resonando son el truco de la razón. 

Será la mente que intenta doblegar a la emoción o simplemente miedo de destruir el caparazón. 

Tantas lunas se llevan al sueño que no empezó. Buscamos lo que no se encuentra, encontramos sin amor.

Voy curando centinelas, voy marcando mi canción.  Porque a pesar de no ser tierra, sostengo el brillo de un fulgor.

Sabré más cuando respire. Sabré más si voy al sol. Quemadas pero inocentes son las gotas del dolor.

F.K.

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Juegos

No se trata de tener las palabras correctas. Es más bien cómo ellas solas hacen fila de una forma inesperada para decir lo que mis sesos no pueden.

Tierra de historias que en el desdén del olvido. . intuyo, perdió todo lo que tenía. 

Fue el poema quien calló al desesperado brote del libre. Quien, entre sirenas, había reinventado el esquema de viajes al cielo.

Qué atrevido ….y el mismo día me voy para su casa. Soy una chica que estaba en la calle, vulnerable. Pero tengo que  hacer varias cosas sugerentes. 

Retornando al hilo vienen antes de escribir hoy o mañana porque estoy haciendo una dieta de fuerzas. 

Pleno nivel de las fotos que voy a requisar .

Vuelco en la grieta bombardeada finas dicotomias de los juegos. 

F. K. 

Noche de suerte

Una tempestad salía de su boca y embestia látigos con sílabas superpuestas.

Pensamientos sujetos al cuero que rodeaba su cintura. Sugerente suicidio trincado a la curvatura de su espalda.

Destino lujurioso el de aquel cospel enterrado al fondo del bolsillo.

Tomó el metro cerca del hospital incitando al mirarle un cobijo bajo sus piernas.

Estrechas fantasías irónicas vieron desde el fondo las manos víctimas de su suerte.

F.K. 

Nada para decir

No hay nada para decir en el decir que digo, más sale en verso un suspiro que no acaba de llegar. 

Por más encierro experimentado en el fondo de las tinieblas, siempre encuentra alguna senda donde bajan a cenar.

Qué sutil a veces, es la sincera mediocridad acompañada de verdad. Peticiones de un olvido que no ha sido requerido es más bien lo que se ha ido lo que ni fue ni será.

No podemos ver las luces mientras velen nuestros vicios. Quien en vigilia renace, tiene esperanza de crear. 

Pueden venir quienes quieran doblegando la impaciencia de volver a ser la copla del cantante que no está. 

Nosotros mientras tanto descendemos a una tierra que dormida o como sea nos revela libertad. 

Bienvenido el que acarrea los albores de una fiesta que aunque nadie se la pierda se tendrá para brindar.

Mañana grande escasea dueña la campana de la iglesia golpea al tiempo inmortal. 

F.K.

Fijate

Caos que sobreviene a la espera. Ese rito impune vacía descontrol albergado en el silencio.

Quiereme, en los instantes de un olvido cuando el aire de a poquito se haya ido a respirar. 

Desde una ola sobrevienen los soplidos. Es el ruido de tormenta que desciende sin parar.

Como sea, ya podemos dejar los mantos.  Ya podemos perforar sonidos que devienen de las notas,  la memoria sin acabar.

Quiereme, aún encima de un árbol en donde sellan las bengalas un destello de metal.

En donde brindan las esferas que contienen las burbujas descartadas al bordar. 

Fíjate, quizá te parece una locura. Sin lógica más que cura de una vida que se va.

F. K. 

Gritos 

Cercanía de un cuerpo que destruye la onírica sensación de ser.

Voluntad constante de esclavitud que respira en abandonados desiertos.

Presente subsiste el adoquín pintado de soles en las nebulosas memorias del consuelo. 

Recito por las noches una ausencia que quiebra el escalofriante cese de la respuesta.

Pretendo violar las leyes para encontrar refugios que borren sus gritos.

F. K. 

Es dolor 

Una vez más, me pregunto qué hay detrás de todo esto.  Cómo es posible saber tan poco. Cómo hacer para acercar el corazón al viento? 

Con el cuerpo separado del olvido grita el placer de atribuirle al vacío lo que ha llegado.

Es dolor quebrar comienzos. Es dolor ser eso que da miedo.

Elevo plegarias, soy instrumento.  Con mis manos curo al que escuda el pecho.

Oigo detrás lo que anuncia el deseo.  Cubro los hilos astados que rompen tu texto. 

F.K.