Apuesta

Sólo quiero aniquilarte

con la droga

que probablemente sede mi cuerpo.

Infame inocencia tecnicolor

se pudre bajo tus llamadas continúas.

Prefiero rendirle tributo al mediodía

antes que bajarte un beso de orquídea.

Balada fría del plata y otro regalo para ti también.

Mientras vomite laberintos

iré callando lo que vi en tu dolor.

Casi me gusta inclusive trucar al

paraíso para los visitantes.

La vida se pinta arriba y abajo.

Huelo sus colores. Veo sus atajos.

Estropea su antena el rayo que acierta.

Balada marciana nombra una apuesta.

F.K.

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Trampa

Te dije que te quería justo antes que dejaras de hacerlo.

Mientras el rocío humedecia tu cara, yo miraba para adentro.

Aquella noche tu cuerpo me dijo algo que tú callabas.

Y aunque me negara a escucharlo, algo esfumaba mi calma.

Tanto tiempo para darte, tanto orgullo que te mata.

Los embates se establecen pero amargan la escalada.

Fueran tan sólo trances entre dejarse sin palabras. Pero el verbo que nos une se conjugò sin habla.

Que la luna no comprenda, es casi una emboscada.

Espero al cauce del río que te trajo, flechado en aquella barca.

F.K.

Muro 

Casi imperceptible, los deshechos, los cabellos.  

Su languido cuerpo. Escultura de un rostro despintado,  intentando respirar por debajo del frío invierno. 

Sombra contigua ensordece a tus espaldas. Líquidos pedazos de hielo.

Retumban las olas, rompiendo el silencio,  agotando las horas, sembrando momentos.

Quien podría rodear tus miedos? Quebrar el muro, besar tus huesos. 

F.K.

Transiciones 

Hoy he sentido su ausencia, más que cualquier dolor. Ha sido como una punzada tan fuerte, que mi alma se expandió.

Hoy he podido verle, a pesar que se escondió. Pues una nube que pasaba me ha nublado la visión. 

Temblando quedó mi cuerpo. Quedé como en transición. Fue como salir por un momento y regresar al corazón. 

No he sabido que decirle, más que hablarle de un amor. Le he contado de mis miedos, de ser feliz sin razón. 

Me ha mirado de una forma, que ha llamado mi atención. He reconocido una sombra. Aquella misma que sintió. 

Me cogió de las manos, me ha pedido perdón. Me ha recordado tanto a mí misma, que hemos llorado las dos.

Sólo hay que saber que nunca, nunca se repite la ocasión. Decirlo todo como salga a veces duele pero si puedes….intentalo. 

Todo pasa tan de prisa, que me encuentro con vos y sólo me sale decirte que perdones a mi razón. 

No hay excusas que me quepan y sueño tu abrazo en un balcón. Sueño con tus ojos sujetos a mis pupilas arrancadas de un buzón. 

No te vayas tan lejos. Al menos verte en una canción. Sé no son fáciles mis humores pero es que me sobra la pasión. 

El tiempo trae lo necesario aunque no entienda el porqué de hoy. Aunque sea tonto el motivo, aunque el orgullo te alejó. Sólo puedo escribirte para que veas simplemente que ésta soy yo.

F.K.  

Fronteras 

Somos el alambre que estructura una construcción llena de acertijos. 

Violentamente necios los claveles del adorno que esparcen un color supremo.

Hieren los indómitos placeres revueltos de la madrugada.

Cualesquiera sean los motivos fueron tan sólo tenues frente al volumen de los claustros. 

Pues mientras tanto puede ser que las grises fronteras sean cerradas al paso del carmín que azota.

F. K.

Libres de asociaciones 

Volver a pasar por ese lugar donde ya estuvimos pero diferente.

Porque pasamos y dejamos rastro y ahora es algo, algo nuevo que acontece.

Es como un laberinto infinito donde se entra y se sale. Donde se deja y se trae. Son las sorpresas que vienen a verte y se sienten inmensas. Como algo que sin esperar, se espera.

Y es la espera que el cuerpo alimenta. Se adelanta al tacto de ver la escena como una película, que de principio a fin la historia conmueva.

Se vuelve pero también es otra la mirada. Dejamos la inocencia tan anhelada que nos parte y un sello que a la vez la mate.

La compuerta abre y algún día otro recuerdo se cuela debajo de las sábanas que ahora son de estrellas.

Todo suena a cantinela. Se ve de lejos el pasado y se tocan las sirenas.

Bajo el agua que chorrea viene una inmensa marea. Una gota que se hunde al fondo de un vaso de donde bebió la vida entera.

Hace falta un remolino que levante polvareda, todo tan quietito que se aburren las antenas.

Hola a todo lo que vuela pues soy aire que despeina. Soy el viento que revuelve la constelación inquieta.

F. K.

Fijate

Caos que sobreviene a la espera. Ese rito impune vacía descontrol albergado en el silencio.

Quiereme, en los instantes de un olvido cuando el aire de a poquito se haya ido a respirar. 

Desde una ola sobrevienen los soplidos. Es el ruido de tormenta que desciende sin parar.

Como sea, ya podemos dejar los mantos.  Ya podemos perforar sonidos que devienen de las notas,  la memoria sin acabar.

Quiereme, aún encima de un árbol en donde sellan las bengalas un destello de metal.

En donde brindan las esferas que contienen las burbujas descartadas al bordar. 

Fíjate, quizá te parece una locura. Sin lógica más que cura de una vida que se va.

F. K.