Manos bordadas

Yacía como entumecida en la cama. Podía verse la silueta de su cuerpo casi sin movimientos marcada por debajo del edredón.
Cada tanto podía oírse un suspiro profundo. Eso daba cuenta que aún estaba entre nosotros.
Sus manos frías y tiesas bordadas con hermosas arrugas de piel que aún mantenían el color vivo.
Hablaba entre dientes y hacia pequeñas muecas parecidas a una sonrisa a la vez que recordaba su niñez. Su lucidez era brillante. Podía recordar el uniforme del colegio y en que banco se sentaba en primaria. Su maestra de cuarto grado y el aroma a mate cocido de la tarde.
Vivía pupila en un colegio de monjas junto a otras diez niñas. Tenía buenas memorias de entonces y fue allí que descubrió su vocación por la cocina.
No puedo recordarla más que con el delantal puesto para todos lados y ese olor a masa casera que se sentía ni bien cruzar la puerta de entrada.
Pasaba las tardes con la tv encendida que le hacía compañía.
En verano, la vereda era el lugar por donde desfilaban los personajes del barrio que solían pasar a saludarla.
Verla así me destrozaba el alma. Intenté quedarme con sus últimas caricias. Amaba el tacto de sus manos. Es todo lo que me quedé de ella.
Ahora me visita en sueños y me dice que todo va a estar bien.
Yo la abrazo como poco pude hacerlo.
Despierto con una lágrima que rueda hasta los labios.

F. K.

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Solo está

“Ese rectángulo de luz que ilumina tu hombro me lleva a enloquecer”.

Está apoyado contra la pared, lentamente se deja caer por inercia hasta el suelo. Se queda mirando un punto fijo al otro lado, los ojos bien abiertos, como un ente.

Algo lo trae de vuelta a la realidad, se para, va hacia el baño y entra en la ducha. Se mete bajo el agua bien fría, se pone tieso. Se contrae y se encoge. Sus músculos se ponen en tensión total….soporta.

Va hacia la cama y se sienta. Agarra su miembro fuertemente y lo estrangula. Lo suelta.

Se acuesta en posición fetal. Intenta cerrar los ojos con presión, haciendo el intento de que al abrirlos nuevamente haya desaparecido, como en un truco de magia.

Un ruido que llega desde la calle lo saca del trance. Empieza a pegarse en el pecho con diferentes intensidades. Probando su resistencia.

Se golpea tratando de hacerse daño. Hasta que termina dormido y pasmado, por efectos de las pastillas ingeridas un rato antes.

Está, sólo está.

F.K.

 

Muertes

Van en una barca por el mar turbulento de los deshechos aniquilados con el muerto a cuestas.
Rodeados de recuerdo instantáneo  del lugar intacto en el que sucede.
Copas que rodean y protegen fuertemente su caparazón dañado.
Reina que habita su propio trono aguarda las respuestas de sus designios.

Claudican ante ella los monstruos voluminosos del tardío rebaño que marcha a ciegas.
Derrames de agua pura que es energía para que tomemos acción.

Ácidos ritos escapando del desatino expectante.
Vuelan a lo lejos los dragones potentes circundando el mar.
Muerte simbólica que acontece. Resto animal de instintos resurge al lobo pacifista.

F.K.

Inocencia

Creo en las sonrisas que ablandan corazones.
En despertar con olor a melocotón en la piel.
Las miradas sinceras.

Creo en el encuentro espontáneo.
En las hojas que caen al vacío.
El calor de los abrazos.

Creo estar bien en cualquier sitio.
En lo irreversible.
En las casualidades.

Creo en las personas cuando te pienso.
En la calma de los vientos.

Vivir intenso.

Creo que viajar es la posibilidad de vernos.
En la vulnerabilidad del fuerte.
La fragilidad de un beso.

Creo en los saludos callejeros.
En los libros que leo.
Las presencias de los sueños.

Creo que hacerse grande es ser cada vez más pequeño.

F.K.

Un viaje

Por si no te has dado cuenta aún…no puedo irme.

Algo dentro mío me detiene y me obliga a quedarme en esa mirada. Zambullirse desnudo para mojarse cada célula del cuerpo.

Cierro puertas a otros lugares por conmover lo que hay detrás de tus muros.

Jugarnos una partida para conocer los premios sería como comprarte el tiempo de tu reflexión.

Ese dolor en las entrañas que significa la pérdida de una voz. En repetidas vidas somos los amantes de ensueño.

Perdimos juntos y aún no lo sabes.

F.K.

Gritos mudos

Aunque me quede quieta y no me toque ni el aire. Aunque me mueva a gran velocidad y sienta una explosión de sensaciones. Nada de eso me va a hacer saber qué soy.

Define el recorrido, define la herida, las huellas, los látigos. Define la espera, la demora, la observación.

El adentro, el más adentro y nada mas. Ideas que surgen e ideas que matan. Telaraña que soporta las caídas, apertura de cráneos secos.

Fluir cuestionando los sentidos de lo que se ve. De lo que se es y de lo que traslucen los cayos antiguos de la piel muerta.

Grietas profundas de oscuridad, habitación vacía atravesada por un rayo de luz que llega desde las nubes.

Almohadones de plumas amortizan los huesos desajustados que crujen y se acomodan a la espera de la putrefacción.

Lengua envuelta en escritos de mudos poetas.

F.K.

 

 

Coartada

Adelante la sonrisa, detrás el dolor.

Caminar inerte por las calles de la juventud viciada. Casilleros desordenados y rebeldes se cierran con candado.

Delante choca con un cuerpo frágil envuelto en aconteceres de destino. Cúpula extasiada de desapegos y creencias.

Rodando entra en el centro del salón, esos bellos zuecos musicales que danzan en la alegría corta entrecortada del suspiro.

Llora exhaustivamente el desagote del alma. Carga en su registro ancestros sin nombre.

Documentando experiencias, seleccionando simpleces, aviva la llama en hibernación hasta que entre en cese.

Dibuja cielos violáceos que emergen del encanto al horizonte del egreso.

Subterfugios del lenguaje que expresan deseos incorrectos.

Cortada perfecta a la par de su desaparición.

F.K.