Nada para decir

No hay nada para decir en el decir que digo, más sale en verso un suspiro que no acaba de llegar. 

Por más encierro experimentado en el fondo de las tinieblas, siempre encuentra alguna senda donde bajan a cenar.

Qué sutil a veces, es la sincera mediocridad acompañada de verdad. Peticiones de un olvido que no ha sido requerido es más bien lo que se ha ido lo que ni fue ni será.

No podemos ver las luces mientras velen nuestros vicios. Quien en vigilia renace, tiene esperanza de crear. 

Pueden venir quienes quieran doblegando la impaciencia de volver a ser la copla del cantante que no está. 

Nosotros mientras tanto descendemos a una tierra que dormida o como sea nos revela libertad. 

Bienvenido el que acarrea los albores de una fiesta que aunque nadie se la pierda se tendrá para brindar.

Mañana grande escasea dueña la campana de la iglesia golpea al tiempo inmortal. 

F.K.

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Fijate

Caos que sobreviene a la espera. Ese rito impune vacía descontrol albergado en el silencio.

Quiereme, en los instantes de un olvido cuando el aire de a poquito se haya ido a respirar. 

Desde una ola sobrevienen los soplidos. Es el ruido de tormenta que desciende sin parar.

Como sea, ya podemos dejar los mantos.  Ya podemos perforar sonidos que devienen de las notas,  la memoria sin acabar.

Quiereme, aún encima de un árbol en donde sellan las bengalas un destello de metal.

En donde brindan las esferas que contienen las burbujas descartadas al bordar. 

Fíjate, quizá te parece una locura. Sin lógica más que cura de una vida que se va.

F. K. 

Gritos 

Cercanía de un cuerpo que destruye la onírica sensación de ser.

Voluntad constante de esclavitud que respira en abandonados desiertos.

Presente subsiste el adoquín pintado de soles en las nebulosas memorias del consuelo. 

Recito por las noches una ausencia que quiebra el escalofriante cese de la respuesta.

Pretendo violar las leyes para encontrar refugios que borren sus gritos.

F. K. 

Es dolor 

Una vez más, me pregunto qué hay detrás de todo esto.  Cómo es posible saber tan poco. Cómo hacer para acercar el corazón al viento? 

Con el cuerpo separado del olvido grita el placer de atribuirle al vacío lo que ha llegado.

Es dolor quebrar comienzos. Es dolor ser eso que da miedo.

Elevo plegarias, soy instrumento.  Con mis manos curo al que escuda el pecho.

Oigo detrás lo que anuncia el deseo.  Cubro los hilos astados que rompen tu texto. 

F.K.

Trepar 

Pequeños planetas que se repiten. Veo en esos cuentos todo lo mejor de la noche que penetra, arrastrándose entre hilos de conexión.

Nadie quiere quedarse porque siento que todo estaba como desconcertado.

Algo cambia desde mi boca abierta, no soy pretenciosa pero ya no puedo darte algo para salir un rato.

Grita desde siempre y siempre depende igual para poder decir que me duele.

Botellas y pedales de bicicletas. Sin querer ocuparse de todo, por casualidad nada especial sucede.

Quisiera trepar más esperas. Certezas inacabadas enrojecen cuanto pides por eso.

Más posible es aún cuando algo vale nada. Cuando mejor es la pena demasiado indeble.

F.K.

Retazos 

Reborde de calma se estruja ante un pensamiento que borra oráculos protegidos con incienso. 

Llega un otoño por repetición. Armando cobijos de amuletos. 

Puedo rescatar pequeños conjuros inspirados frente a un mar.

Buenas dedicatorias para aquél refugio aún deseado sin tocar.

Observar desequilibrios que marean cualquier raíz. 

Fuente de perlas ahogadas intentan abrir retazos de las noches. 

Volar sobre la guerra pero imitando los sismos. 

Creo calmar escondites privados. Creo ser la esencia de lo que va separando. 

Pregúntale si alguien le ha dicho algo que mueva su montaña. 

F. K. 

Jet lag 

Lo bonito de partir está en el desafío de soltar los ecos. Eso que resuena pero que debe ser tan sólo un espejismo. 

Frente a lo grande que acontece, el presente liberado de cadenas. 

Una inmensidad que despierta al alma después de tanto caminar.

Todo fue pretexto para que la perfección ocurra. Fue perfecto cada instante en la amarga oscuridad, para abrirme entre los rayos de luz que esperaban el amanecer.

Hoy entero se planta un deseo aturdido.  Mientras tanto respiras y muestras tu rastro expandido. 

Se comprende todo en unos segundos cuando se abre el abrigo.

Seguir sonando en la luz, Seguir sanando en el ruido. 

F. K.