Imagino

Sueños que traen respuestas debajo de la lluvia. Renuncia a los escalofriantes intentos de un impulso caótico que se desata…. se anida en una de las capas invisibles del órgano repetidor.

Nuevas dimensiones del sentir, desestabilizadoras de la mente que se regocija en antiguos pensamientos bloqueando el flujo al corazón.

Quién guiará ahora la carretera? Si los durmientes se desvelan al paso de un tren vacío que no acaba de partir.

Mensajes de alivio llegan en un respiro sostenido. Al despertar, un precipicio que por delante se va.

En una esquina confundida veo tu espera, me quedo sorprendida pero te dejo avanzar.

Sabrás de mis noches en vela? Sabes de mi temida oscuridad? Lo que sí sé es de tus piernas, que frenaban la existencia de tu amada libertad.

Te imagino en un vuelo infinito con alas de terciopelo y riendo sin parar.

Te imagino liviano, de un paso extravagante que te permite disfrutar.

Allí donde estás ten paciencia, juega a ser una estrella que brille en la tempestad.

Desde aquí tu luz nos llega, nos abraza y se pasea en este mundo irreal.

F.K.

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Uno a uno 

En el no decir, se dice y será aquél que suscribe, a quien se ha de incordiar.

La voz que no suena a tiempo será más bien como un hueco en donde se ha de agrietar. 

Son las impaciencias que esperan y no a menudo se adentran, en una espera inmortal.

Guarda silencio una queja, que supone que se aleja, de la verdad de verdad.

Tendrá razón quien sólo observa o el que oye desde lejos las palabras que se van.

Momentos justos escasean, es más bien una entereza, que se debe doblegar. 

Callan tristes las estrellas, que iluminan desde fuera, el escenario inminente que se despierta al azar. 

Amarres que alardean, dejar sueltas las ideas, más son dudas que desean ser armadas de bondad.

Uno a uno se pasean, sin dejar siquiera, una música en estela, para seguirles a la par.

F.K. 

Le hablo

Preguntas que se cuelan en las intersecciones del alma.

Como espinas en un cuerpo desarmado de reacción.

Extraña quietud tan inverosímil como el tiempo que responde sin frecuencia programada.

El mar como compañía a quien le hablo de mis tristezas, lo inevitable de la vida que sopesa las mareas.

Claudican nuestros puentes, se desarman las correas. Se liberan los atajos al sumergirse sin cautela.

Grito estremecedor que despierta como emblema.

Muere todo lo que estaba protegido en una celda.

Mirarse en espejos que fragmentan. Es vivir anestesiado aunque el dolor no cesa.

Realidad impune que golpea en cada letra, cada frase que remonta, cada imagen que aparezca.

Libre el corazón bombea, respiración, en un presente que es ausencia.

F.K.

A mi padre

Hoy el día se ha hecho eterno, el mismo en que tú,  estás partiendo. 

He visto estrellas y amuletos, he visto todo como un incierto.

Llevo dolor aquí en mi pecho, que no se calma, no hay consuelo.

Qué puede haber después de esto? Me ha dicho el viento….es un comienzo.

Agradecida estoy de lo que me has dado, yo soy tu hija, soy tu legado. Aquí en tu honor, escribo versos. En tu honor, haré mis sueños.

Qué más pedirle a este recuerdo, me ha dejado tu aroma impreso. Estás conmigo, en este cuerpo, llevo tu sangre como señuelo. 

Despierto al sol aquí a lo lejos, me duermo quieta así te pienso.  Te espero aquí y tú. ..ve yendo, aún tengo cosas que no he resuelto.

Cuidame siempre como lo has hecho, a mí tu luz me da un sendero.

F.K. 

Requisitos para la huída 

Conversaciones que como el sonido,  aturden, resuenan en el vientre.

Educación circunscripta al raciocinio desvalido de quien la porta.

Interés perdido como aquél abrigo dejado en la basura, sin pensar por el apuro estreñido de un cuerpo contenido, que no sabe vomitar.

Instinto empedernido que sabe tanto del asilo de cubrir a los latidos cuando dejan de sonar. 

Bocado sabroso en mi boca, que más que callarse por tonta, no deja espacio al pensamiento y dice sin hilvanar. 

Opaco tono será testigo de un llamado esclarecido por la noche, en su estallido no hace más que tiritar.

Estrella rugiente de brillo devora el árbol decaído, ya han pasado sus vestigios.  No han dejado su elemento más bien la idea inquietante del que se vuelve y se va.

F.K.