Puñado de sal

Porque hay que tener fe para poder verte,

como un fiel que ambiciona su amada libertad.

Tarda tanto la misma espera que uno se cansa sin avanzar.

Tengo miedo que te duermas

y me vaya a despertar.

Le tengo miedo a ese silencio

que rompe mi debilidad.

Veo en sueños tus ojos tiernos.

Veo algo que alivia el andar.

Si no supiera que estás deshecho

como un puñado de sal,

que más te da certeza,

que un beso desarme tu ritual.

Nadie sabe que te veo,

ni de cuando me abrazas.

Son minúsculos momentos,

felizmente huecos,

del propio puñal.

Suelto hoy este deseo,

interludio de alter ego

alas blancas y un arpegio,

música de cuentos

y un infinito vendaval.

F.K.

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Apuesta

Sólo quiero aniquilarte

con la droga

que probablemente sede mi cuerpo.

Infame inocencia tecnicolor

se pudre bajo tus llamadas continúas.

Prefiero rendirle tributo al mediodía

antes que bajarte un beso de orquídea.

Balada fría del plata y otro regalo para ti también.

Mientras vomite laberintos

iré callando lo que vi en tu dolor.

Casi me gusta inclusive trucar al

paraíso para los visitantes.

La vida se pinta arriba y abajo.

Huelo sus colores. Veo sus atajos.

Estropea su antena el rayo que acierta.

Balada marciana nombra una apuesta.

F.K.

Escena

Mientras empuja,

va levantándose ese fulgor.

Grita,

tan escandalosa,

que apenas si puede saberse

lo que está diciendo.

La había mirado tantas veces.

Tantas veces,

que sus uñas manchadas de nueces,

le quedaban calientes

de frotarlas bajo el agua.

Hacía como si no.

Como si aquél

movimiento coreografico,

no le crispara la piel.

Cemento célebre bajo sus pies,

en una calle pálida y desnuda

bajo las luces del barro.

Vino ensayada desde los tablones

donde no hacía más que imitarlo.

Una vida desprolija y sin planchar.

qué más posible que andar

sin saber correr

a un laberinto de espinas.

Talladas de azulejos

parecía algo de su quietud.

Claramente

maniataba su brújula,

sin desesperar,

bajo una lluvia

interrumpida al final.

Monigotes hechos personas

bajaban por la sombra,

de un abeto encendido

pintando cristal.

Basta ya de esta escena,

le dice

mientras se vuelca encima

una copa de champán.

F.K.

Talismán

Cuando escribo se amansa lo que se traba en el habla que no es capaz de escapar.
Cuando escribo me siento como si fuese un arquero esperando un penal.
Van saliendo las palabras, poco a poco enajenadas bajo un título que asoma vislumbrando el arsenal.
Vacías las esferas que rodean mis poemas se quedan como plenas de ir directo al basural.
Pronto llegan las ideas que alientan, se hacen trizas pero intentan ser primeras en hablar.
Cualquiera sea la odisea que empantana mi cabeza no hay quien me saque de ella sin antes ceder al talismán.

F.K.

Regalo

No me juzguez por mi sonrisa. El dolor está detrás de ella. No creas que dejar de sonreír es la respuesta.
Llevo dentro lo que tú no puedes ver. Frente a ti crees que no comprendo tu sufrimiento. Créeme, no somos tan distintos en eso. Pero deja que siga sonriendo pues he venido a la vida a vivirla. No mueren quienes quedan en los corazones. Ya sabes. La vida tiene estas cosas. Puedes amar aunque no entiendas. Puedes amar aunque no lo sientas. Simplemente inténtalo.
La presencia se tranforma en energía. Hay abrazos que me recuerdan los colores de tu nombre.
Personas que viven en mis sueños. Dolores que viven en mi pecho.
Aún así no dejaré de sonreír, pues he venido a hacerlo. Soy un regalo de sus cuerpos y mi alma canta sin consuelo.
No se aún que me has dejado, sólo sé que lo he guardado en un recuerdo.

F. K.

Imagino

Sueños que traen respuestas debajo de la lluvia. Renuncia a los escalofriantes intentos de un impulso caótico que se desata…. se anida en una de las capas invisibles del órgano repetidor.

Nuevas dimensiones del sentir, desestabilizadoras de la mente que se regocija en antiguos pensamientos bloqueando el flujo al corazón.

Quién guiará ahora la carretera? Si los durmientes se desvelan al paso de un tren vacío que no acaba de partir.

Mensajes de alivio llegan en un respiro sostenido. Al despertar, un precipicio que por delante se va.

En una esquina confundida veo tu espera, me quedo sorprendida pero te dejo avanzar.

Sabrás de mis noches en vela? Sabes de mi temida oscuridad? Lo que sí sé es de tus piernas, que frenaban la existencia de tu amada libertad.

Te imagino en un vuelo infinito con alas de terciopelo y riendo sin parar.

Te imagino liviano, de un paso extravagante que te permite disfrutar.

Allí donde estás ten paciencia, juega a ser una estrella que brille en la tempestad.

Desde aquí tu luz nos llega, nos abraza y se pasea en este mundo irreal.

F.K.

Uno a uno 

En el no decir, se dice y será aquél que suscribe, a quien se ha de incordiar.

La voz que no suena a tiempo será más bien como un hueco en donde se ha de agrietar. 

Son las impaciencias que esperan y no a menudo se adentran, en una espera inmortal.

Guarda silencio una queja, que supone que se aleja, de la verdad de verdad.

Tendrá razón quien sólo observa o el que oye desde lejos las palabras que se van.

Momentos justos escasean, es más bien una entereza, que se debe doblegar. 

Callan tristes las estrellas, que iluminan desde fuera, el escenario inminente que se despierta al azar. 

Amarres que alardean, dejar sueltas las ideas, más son dudas que desean ser armadas de bondad.

Uno a uno se pasean, sin dejar siquiera, una música en estela, para seguirles a la par.

F.K.