Para comer

Escapas, cuando la intensidad te mira, preparada para comer. 

Cuando ella encarcela tus gritos de furia y besa tu ceño, empapa tu sien.

Soñé con tu calma pintada de brasas ardiendo con plumas sacadas de un bar. 

Tiré de la cuerda que ahogaba el poema, aquél que dejaste en mi cama al azar.

¿Ves ahora que lo que tenía antes era otra cosa que acabo de pulsar?

Puede que, esperando culmine una vez por todas, tantas preguntas sin calibrar. 

Cobardemente reposas viciado de una vida que hasta ahora eras…. amor viene y se va.

Juegas a paredes pidiendo ser pintadas con mensajes permanentes aliviando al paladar.

Ir profundo en una ola es lo que a los demás asusta y sigues pensando que mantener distancia te aleja del mar.

F. K. 

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Vaivenes 

Cuántas veces puede advertirse el dolor a sabiendas que las espinas son el invento para abrazar sin dejar de dar sed.
Cuánto más sería posible redimir si la mejor porción estuviera al alcance de cualquier acceso. 

Vivir en un vaivén que, aún en la quietud, despeine las caracolas de tu pelo.

Suburbio de imágenes que imperan escondites del anclado cuerpo que palpita por volver.

Ingenuos intentos por descubrirse frente al destierro de un alma que yace huyendo encima de una barca.

Espera, tan sólo para saber las respuestas que aún, no han visto luces entre la guerra. 

Lidera tu propia marcha al paso de pequeñas bestias. No serán quienes te vean sino las manos andadas y tiesas.

Veda que admite al amor sin treguas. Guías casuales, inmensas quimeras.

F.K. 

Fronteras 

Somos el alambre que estructura una construcción llena de acertijos. 

Violentamente necios los claveles del adorno que esparcen un color supremo.

Hieren los indómitos placeres revueltos de la madrugada.

Cualesquiera sean los motivos fueron tan sólo tenues frente al volumen de los claustros. 

Pues mientras tanto puede ser que las grises fronteras sean cerradas al paso del carmín que azota.

F. K.

Noche de suerte

Una tempestad salía de su boca y embestia látigos con sílabas superpuestas.

Pensamientos sujetos al cuero que rodeaba su cintura. Sugerente suicidio trincado a la curvatura de su espalda.

Destino lujurioso el de aquel cospel enterrado al fondo del bolsillo.

Tomó el metro cerca del hospital incitando al mirarle un cobijo bajo sus piernas.

Estrechas fantasías irónicas vieron desde el fondo las manos víctimas de su suerte.

F.K. 

Fijate

Caos que sobreviene a la espera. Ese rito impune vacía descontrol albergado en el silencio.

Quiereme, en los instantes de un olvido cuando el aire de a poquito se haya ido a respirar. 

Desde una ola sobrevienen los soplidos. Es el ruido de tormenta que desciende sin parar.

Como sea, ya podemos dejar los mantos.  Ya podemos perforar sonidos que devienen de las notas,  la memoria sin acabar.

Quiereme, aún encima de un árbol en donde sellan las bengalas un destello de metal.

En donde brindan las esferas que contienen las burbujas descartadas al bordar. 

Fíjate, quizá te parece una locura. Sin lógica más que cura de una vida que se va.

F. K. 

Es dolor 

Una vez más, me pregunto qué hay detrás de todo esto.  Cómo es posible saber tan poco. Cómo hacer para acercar el corazón al viento? 

Con el cuerpo separado del olvido grita el placer de atribuirle al vacío lo que ha llegado.

Es dolor quebrar comienzos. Es dolor ser eso que da miedo.

Elevo plegarias, soy instrumento.  Con mis manos curo al que escuda el pecho.

Oigo detrás lo que anuncia el deseo.  Cubro los hilos astados que rompen tu texto. 

F.K.

Trepar 

Pequeños planetas que se repiten. Veo en esos cuentos todo lo mejor de la noche que penetra, arrastrándose entre hilos de conexión.

Nadie quiere quedarse porque siento que todo estaba como desconcertado.

Algo cambia desde mi boca abierta, no soy pretenciosa pero ya no puedo darte algo para salir un rato.

Grita desde siempre y siempre depende igual para poder decir que me duele.

Botellas y pedales de bicicletas. Sin querer ocuparse de todo, por casualidad nada especial sucede.

Quisiera trepar más esperas. Certezas inacabadas enrojecen cuanto pides por eso.

Más posible es aún cuando algo vale nada. Cuando mejor es la pena demasiado indeble.

F.K.