Isso pra você

Recostado mirando el cielo buscaba rincones de amontonamiento de nubes donde suspender la mente un largo rato. Una brisa de seda despertaba su cuerpo unos instantes y volvía a un estado de reposo celestial.

Él lo miraba de lejos, con los jeans arremangados y los pies sumergidos en el agua. Masticaba un pedazo de plástico rojo y entrecerraba los ojos para resistir el sol que le pegaba de frente. Tenía la piel tostada y un proceder torpe.

Sonaba una melodía circense de fondo que provenía del carrusel un tanto ordinario cruzando la avenida.

A pesar de eso era un día calmo, un lunes en la ciudad como cualquier otro.

De repente alguien se sienta a descansar a su lado, se saca los zapatos con un quejido morboso y salpicando su ropa mete los pies hasta la rodilla en el agua cristalina. Juega con las piedras del fondo y balbucea una canción en portugués…..minha vida é isso, solo isso pra você, se você é isso entao eu …..minha vida é isso, solo isso pra você

Lo mira y esboza una sonrisa de costado. Le responde con un guiño tenso y otra sonrisa menos tímida.

Comienza a trenzar dos hilos, uno color azul, otro verde, luego uno amarillo y lo suma. La rapidez de sus manos es tal que logra verse el movimiento completo, apenas la terminación del cruce entre los tres colores. Cierra con un nudo reforzándolo varias veces y se lo entrega. Sorprendido aunque halagado lo toma y agradece dándole la mano. La sostiene contundente y con un tirón delicado lo acerca a su torso. Se tocan con sus labios ajustados pero intensos. Ríen. Le ata la pulsera a su muñeca.

Saca los pies del agua, se seca rudamente frotándolos contra el pasto y vuelve a calzarse. Se incorpora de un envión, se acerca y besa su frente.

Mientras se aleja observa su andar. Lo graba tan rápido como puede, con cantidad de detalles. Desarma su postura y se echa al suelo.

Se levanta, coge el morral y el libro. Sube a la bicicleta y va a buscarlo. Él espera con sus pies aún en remojo, recostado sobre la hierba.

Atravesado por una flecha fugaz que separa los mundos, un ratito de vida volátil que se escurre entre detalles.

F.K.

 

Somos

Lo que soy,  estoy llena de pasiones, de amabilidad, de emociones profundas. La vida me hizo, la recorro, camino despacio, acelero y corro. Me detengo en el detalle, lo observo todo, retengo en  mi mente imágenes, olores, sensaciones . Amo lo sencillo, esos momentos e instantes que no se repiten .

Sos parte de mí, vivimos cada segundo, sin parar. Sueño y recurro.

Pasó y quedó, se nos quedó impreso. Puedo rememorar cada vez que lo necesito, ese lugar donde me lleva a pensarte y amarte.

Miro dentro de tu mirada, me encuentro en ella cada vez. No hay nada oculto en el fondo. Todo se transparenta en las acciones a pesar de la incoherencia de tus palabras. El lenguaje nos limita, se expresa en una ínfima parte, pero el cuerpo habla, el corazón late rápidamente, respiramos a la par.

No te ahogues, te doy aire, te dejo ser. Ama. Vive.

Volemos alto y caminemos en una nube. Te doy la mano, te acompaño, te entiendo.  Somos dos, vos y yo. Algo grande está llegando, lo vemos venir hace tiempo. Fue creciendo al compás del sol. Tomó temperatura. Todo es cálido cuando duermo en tu pecho.

La quietud nos hace reflexivos, nos clarea el pensamiento. Seamos lo mejor de todo, seamos mejor que la realidad. Hagamos fantasías múltiples. Entre tanto encontramos el secreto. Te cuido. No tengo respuestas, sino preceptos. Respondo a tus estímulos.

Algo crece por debajo de la piel. Somos aire, viento, somos la luna que brilla y se refleja.

Más allá y acá , estamos ahí. Venimos marcados, las heridas cesan.

Dame un momento…..o lo que puedas, lo tomo. Eso soy. Lo que me das, lo que me dieron.

Llegamos pero nos vamos. Viajemos sin pausas.

F.K.

Otro click

No olvides disfrutar de la fiesta. 

Quizá es tiempo de elegir. Oye otro click.

Está ahí bailando en la pista. Levantando los brazos. Agitando su respiración. Mirando hacia ambos lados.

Te habla y no lo escuchas. La música suena demasiado fuerte.

Las luces encandilan las miradas. Cerramos los ojos al brillo. 

Tomar atajos a veces no ayuda. Persiguelo y haz el acuerdo. 

Otro click. Hay miles igual a ti? 

Cállate y vibra. Ten una buena vida.

Robamos el escenario. Es nuestro momento. Aún no estas listo? 

Haz el viaje. Enfurecete.  

Tienes que salir. Es así como lo quieres. Escoge uno.

La noche está aquí para nosotros. 

F.K. 

Haber sabido 

Quisiera recordar todas las últimas palabras de aquellas personas que no volvi a ver.

Quisiera haber sabido en ese insoportable instante que decir como un final programado. Tener un detector de besos esquivos y abrazos alados. 

Quién pudiera soplarte al oído ese escalofrío de disparates cruzados, mezclados con sabor a cuerpo. 

Imprimir en las pupilas las imágenes precisas de tu pelo, la ondulacion de tu voz y el correctamente dicho del soneto. 

Haber corrido de antemano a favor del tiempo.

Dinamitar con un chasquido el impreciso suspenso. 

Volver la locura algo fácil y sincero.  Romper cajas inertes para encontrarte dentro. 

Palpar en tu alma el armazón del cielo. 

Estufefacta me quedo y claramente era cierto, si quisiera podría bien haber sabido que era un sueño. 

F.K. 

Sin resistencia 

Sentada en el inodoro, con la ropa interior a la altura de los tobillos, un poco inclinada hacia adelante. El pelo le caía por los costados, aún mojado y chorreando algunas gotas. Sostenía el arma a la altura de la sien y como un movimiento coreográfico acompañaba la escasa oscilación de su cabeza mientras la veía orinar.

Su respiración había quedado en suspenso, aún no había podido chequear si seguía con vida. El miedo le había puesto rígido el cuerpo, se movía a la orden de esa voz como enlatada que la perseguía por la habitación, obligándola a permanecer en la silla y reincorporarse. Dando consignas inútiles y estimulando a su desmayo.

Con poca precisión intentaba señalar algo con el mentón hacia adelante, como una burla descarada mal interpretada. Insistían en una tortura lenta, innecesaria para la situación. Se había entregado desde el primer momento, sin resistirse, sin siquiera forzar . Sólo sus ojos daban señal de un profundo sufrimiento, se le habían enrojecido y comenzaban a dolerle fuertemente.

Unos golpes retumbaron en el techo, chistó fuerte y me miró con ojos de venganza. No había visto en su vida esa mirada pero podía entender que debajo de toda esa violencia había un dolor profundamente abierto, tan abierto como el cielo de ese día de primavera.

La tortuga del patio, el limonero, las revistas escondidas en el gallinero, el mantel de hule, los almohadones de pana, la muñeca de porcelana en la silla de la habitación, el barro de las rodillas, el chicle pegado en el asfalto, los colores del traje de papá, la sidra volcada en el suelo, las uñas rojas de mamá, los rulos de su hermano, la sonrisa pálida de su hermana, las gafas gordas del vecino, la campana de madera del modular, la caja de galletas del fondo, el olor del café con leche, el toldo a rayas, el traje celeste de bailarina, la caja musical de la cómoda, la radio encendida, el almanaque del comedor, las banquetas marrones, la boca abierta del abuelo, los ladridos del perro de enfrente, el sillón hamaca, los adornos playeros………

Como una ola inmensa que estalla contra las rocas, el culatazo la desmayó brevemente. Entreabre los ojos húmedos parpadeando varias veces. No logra ver nada, no siente la mayoría del cuerpo. Sólo ve a lo lejos unas luces rojas intermitentes. Quiere gritar pero calla.

F.K.

 

Sorteo 

No entiendo que lo que está dentro de mi cabeza no sea la realidad. A qué te refieres? 

Estamos todos en una especie de enorme centro de papel en donde cada uno va escribiendo de a poco lo que se le ocurre y no deja que nadie lo interrumpa. Así sin más van pasando. De a uno y sin agolparse.

Un camión grande con acoplado verde retira las sobras de los reclamos aniquilados. Gargantas impacientes repiten sin cesar los sonidos estridentes de alcoba.

Quietud en las esquinas. Valijas repletas que desbordaron. Lamparines pisoteados sorteados al cuchillo.

Permitirse ligeramente enmendar huecos. Dominar infimamente algún que otro debate.

Pitido corto remite presencias. Sufren los días del sorteo degradado.

F.K. 

Punto muerto 

Ojos cargados de duelos. Mirar y encontrar que somos un hogar donde volver da alas.

Esos deseos de irse,  de llegar, de dejar y encontrar que somos presente. 

Volver por caminos de sinceridad. Soñar imágenes y entender percepciones que es lo que es.

Luego de tanta ausencia yo regreso.

Justifico la inmoralidad de lo dicho. En ocasiones todo queda a oscuras, suenan  ecos de los pasos, las confidencias densas de las voces de la noche.

Por qué no me despertaste?  Era un cuestión de ver quién cedía. No sé …dijo. Respondió desde un lugar impreciso y temí por todo, por mis sueños. Podía terminar tan rápido como había comenzado.

Era un absurdo dentro del absurdo. Ese inútil punto de convergencia. Así no se amaba, quedo de nuevo en punto muerto.

F.K.