Apuesta

Sólo quiero aniquilarte

con la droga

que probablemente sede mi cuerpo.

Infame inocencia tecnicolor

se pudre bajo tus llamadas continúas.

Prefiero rendirle tributo al mediodía

antes que bajarte un beso de orquídea.

Balada fría del plata y otro regalo para ti también.

Mientras vomite laberintos

iré callando lo que vi en tu dolor.

Casi me gusta inclusive trucar al

paraíso para los visitantes.

La vida se pinta arriba y abajo.

Huelo sus colores. Veo sus atajos.

Estropea su antena el rayo que acierta.

Balada marciana nombra una apuesta.

F.K.

Anuncios

Escena

Mientras empuja,

va levantándose ese fulgor.

Grita,

tan escandalosa,

que apenas si puede saberse

lo que está diciendo.

La había mirado tantas veces.

Tantas veces,

que sus uñas manchadas de nueces,

le quedaban calientes

de frotarlas bajo el agua.

Hacía como si no.

Como si aquél

movimiento coreografico,

no le crispara la piel.

Cemento célebre bajo sus pies,

en una calle pálida y desnuda

bajo las luces del barro.

Vino ensayada desde los tablones

donde no hacía más que imitarlo.

Una vida desprolija y sin planchar.

qué más posible que andar

sin saber correr

a un laberinto de espinas.

Talladas de azulejos

parecía algo de su quietud.

Claramente

maniataba su brújula,

sin desesperar,

bajo una lluvia

interrumpida al final.

Monigotes hechos personas

bajaban por la sombra,

de un abeto encendido

pintando cristal.

Basta ya de esta escena,

le dice

mientras se vuelca encima

una copa de champán.

F.K.

Talismán

Cuando escribo se amansa lo que se traba en el habla que no es capaz de escapar.
Cuando escribo me siento como si fuese un arquero esperando un penal.
Van saliendo las palabras, poco a poco enajenadas bajo un título que asoma vislumbrando el arsenal.
Vacías las esferas que rodean mis poemas se quedan como plenas de ir directo al basural.
Pronto llegan las ideas que alientan, se hacen trizas pero intentan ser primeras en hablar.
Cualquiera sea la odisea que empantana mi cabeza no hay quien me saque de ella sin antes ceder al talismán.

F.K.

Regalo

No me juzguez por mi sonrisa. El dolor está detrás de ella. No creas que dejar de sonreír es la respuesta.
Llevo dentro lo que tú no puedes ver. Frente a ti crees que no comprendo tu sufrimiento. Créeme, no somos tan distintos en eso. Pero deja que siga sonriendo pues he venido a la vida a vivirla. No mueren quienes quedan en los corazones. Ya sabes. La vida tiene estas cosas. Puedes amar aunque no entiendas. Puedes amar aunque no lo sientas. Simplemente inténtalo.
La presencia se tranforma en energía. Hay abrazos que me recuerdan los colores de tu nombre.
Personas que viven en mis sueños. Dolores que viven en mi pecho.
Aún así no dejaré de sonreír, pues he venido a hacerlo. Soy un regalo de sus cuerpos y mi alma canta sin consuelo.
No se aún que me has dejado, sólo sé que lo he guardado en un recuerdo.

F. K.