Le hablo

Preguntas que se cuelan en las intersecciones del alma.

Como espinas en un cuerpo desarmado de reacción.

Extraña quietud tan inverosímil como el tiempo que responde sin frecuencia programada.

El mar como compañía a quien le hablo de mis tristezas, lo inevitable de la vida que sopesa las mareas.

Claudican nuestros puentes, se desarman las correas. Se liberan los atajos al sumergirse sin cautela.

Grito estremecedor que despierta como emblema.

Muere todo lo que estaba protegido en una celda.

Mirarse en espejos que fragmentan. Es vivir anestesiado aunque el dolor no cesa.

Realidad impune que golpea en cada letra, cada frase que remonta, cada imagen que aparezca.

Libre el corazón bombea, respiración, en un presente que es ausencia.

F.K.

Anuncios

A mi padre

Hoy el día se ha hecho eterno, el mismo en que tú,  estás partiendo. 

He visto estrellas y amuletos, he visto todo como un incierto.

Llevo dolor aquí en mi pecho, que no se calma, no hay consuelo.

Qué puede haber después de esto? Me ha dicho el viento….es un comienzo.

Agradecida estoy de lo que me has dado, yo soy tu hija, soy tu legado. Aquí en tu honor, escribo versos. En tu honor, haré mis sueños.

Qué más pedirle a este recuerdo, me ha dejado tu aroma impreso. Estás conmigo, en este cuerpo, llevo tu sangre como señuelo. 

Despierto al sol aquí a lo lejos, me duermo quieta así te pienso.  Te espero aquí y tú. ..ve yendo, aún tengo cosas que no he resuelto.

Cuidame siempre como lo has hecho, a mí tu luz me da un sendero.

F.K. 

Requisitos para la huída 

Conversaciones que como el sonido,  aturden, resuenan en el vientre.

Educación circunscripta al raciocinio desvalido de quien la porta.

Interés perdido como aquél abrigo dejado en la basura, sin pensar por el apuro estreñido de un cuerpo contenido, que no sabe vomitar.

Instinto empedernido que sabe tanto del asilo de cubrir a los latidos cuando dejan de sonar. 

Bocado sabroso en mi boca, que más que callarse por tonta, no deja espacio al pensamiento y dice sin hilvanar. 

Opaco tono será testigo de un llamado esclarecido por la noche, en su estallido no hace más que tiritar.

Estrella rugiente de brillo devora el árbol decaído, ya han pasado sus vestigios.  No han dejado su elemento más bien la idea inquietante del que se vuelve y se va.

F.K.

Fragmento

El cuerpo como fragmento de un exilio. Mapa indomito de un acelerado vacío.

Versos tibios reparan los insaciables malestares del cobijo.

Rompe secamente la espalda descubierta con una flor marchita. Escondite insonoro que clama bajo la bella oscuridad.

Una ventana descubre el secreto guardado de la noche.

Serán las grietas que recubren tu manto, aquello que algún día dejaste por azar.

Huella del camino incomprendido la que alguna vez por descuido has dejado de pisar.

Inquebrantable olvido que mas que pretendido no cesa nunca de añorar.

F.K.

Vaya loca 

Loca por creer en la verdad de tus palabras.

Por intentar sacar una sonrisa a tu reflejo.

Loca por mirarte tan profundo que veo quien eres por dentro. 

Loca por permitir tu ausencia y alejarte de los miedos. 

Loca por el abrazo extendido alrededor de tu cuello.

Loca por extrañarte sin más ni menos.

Loca porque tus manos me animan. Me hacen sentir que siento.

Loca por permanecer a tu lado aunque estés incierto.

Loca por pensar en vos mientras me duermo.

Loca por fantasear que soy el viento. Que vuelo lejos y regreso a por uno de tus besos.

Loca por intentar lo que no puedo. Aunque no sea como lo pienso. 

Loca por creer del todo en eso. Por pensar que de tan cuerda me voy muriendo.

Loca por escribirte en todos los versos. Por darte música para que bailes por no quedarnos en silencio. 

Loca porque tengo un amor tan inquieto. Por desordenar tus días con mis bocetos. 

Por lo valiente que me anima y de todo aquello que deseo.

Me muero de miedo por loca. Me vuelvo tan cuerda que me aquieto.

F. K.

En mi mente 

Quizás me muera en un instante. Ante la duda que desangra.

Bajo las costillas vacías se abultan las oscuridades perdidas.

Senderos que reaparecen bajo el sueño de la noche. Son los retornos prófugos de aquellas angustias extinguidas. 

Tu nombre acelera mi pecho.  Despierta mi brasa.  Reclama mi anhelo.

En desvelos acontece protegiendo al misterio.

Guía a los rayos hirientes hacia su propia tumba.

Puede que sea en mi mente pero mi alma arrulla. 

F.K. 

Trampa

Te dije que te quería justo antes que dejaras de hacerlo.

Mientras el rocío humedecia tu cara, yo miraba para adentro.

Aquella noche tu cuerpo me dijo algo que tú callabas.

Y aunque me negara a escucharlo, algo esfumaba mi calma.

Tanto tiempo para darte, tanto orgullo que te mata.

Los embates se establecen pero amargan la escalada.

Fueran tan sólo trances entre dejarse sin palabras. Pero el verbo que nos une se conjugò sin habla.

Que la luna no comprenda, es casi una emboscada.

Espero al cauce del río que te trajo, flechado en aquella barca.

F.K.