Expansivo

Acariciaba su mejilla mientras intentaba cerrarle los ojos. Un nerviosismo impune no dejaba de latirle en cada extremo de su pequeño cuerpo. Afiebrado y asustado deseaba introducirse dentro de sí como un caracol que se esconde en su caparazón. Ese pitido le retumbaba aún en las entrañas. Necesitaba un rescate de sus emociones enfermas y paranoicas.

Tráfico imparable. Bocinas y gritos que no cesaban. Ecos que interrumpían violentamente en la habitación enfrascada.

Ese grito desolador. Bruscamente empañaba los destellos vivos que se colaban por los orificios aún abiertos en la pared.

Ropas colgadas destrozando una y otra vez la memoria fútil del día.

Repitiendo como versos mal paridos en lenguaje terco aquellas voces en la madrugada.

Nubes ociosas esparcidas en una tela gris sobreviviente al estallido.

Partido en fragmentos descubren a la fiera desconsolada en el estertor su muerte. Carrusel en movimiento que aún suena aplastado por restos de rocas pegados a las almas.

F.K.

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